PERÚ ARDE, Y NO TENEMOS TRAJES
En el Perú, los incendios forestales ya no son estacionales. Se han vuelto permanentes. Solo en 2024 se registraron más de 230 eventos en 20 regiones del país, con vidas perdidas, miles de hectáreas consumidas y comunidades enteras en peligro.
Pero mientras el fuego avanza, nuestros bomberos forestales —todos voluntarios— siguen sin el equipo mínimo. En muchas regiones del interior enfrentan las llamas sin trajes, sin botas, sin protección térmica. Mucho menos con equipo especializado. Algunos combaten con ramas. Otros improvisan con ropa inadecuada. Y todos lo hacen con lo único que tienen: su voluntad de servir.
Ante esta realidad, tres asociaciones humanitarias han consolidado una colaboración tripartita:
• Briegal, organización española de acción humanitaria, especializada en operaciones logísticas para situaciones de emergencia, ayuda médica y protección civil. • Bomberos Sin Fronteras (BUSF), entidad con más de 25 años de trayectoria en intervenciones frente a desastres, fortalecimiento de capacidades y cooperación técnica en América Latina.
• Asociación de Bomberos Voluntarios del Perú, dirigida por mi hijo, Said Libán, que impulsa proyectos de equipamiento, formación y visibilidad para los bomberos que lo arriesgan todo en nuestro país.
Este esfuerzo conjunto tiene un objetivo concreto: donar 1,000 trajes forestales completos, cuya llegada al Perú ya está en marcha.
Cada traje no es solo una prenda. Es una capa de protección frente al fuego. Una herramienta de trabajo. Una forma de decirles que no están solos.
Esta es una de las donaciones más importantes que se han gestionado. Pero no será la última. El fuego no espera. Y nuestros bomberos voluntarios tampoco.
Acompaño esta publicación con una imagen de la velada que compartimos ayer, donde tuve el honor de reunirme con los representantes de Briegal. En lo personal, me causó una grata impresión encontrarme con un grupo de personas con gran sentido humano, humildad, profesionalismo y profundo compromiso social.
Gente que no solo habla de ayudar... sino que lo hace.
