BATERÍAS DE ION DE LITIO, EL PROBLEMA NO ES EXTINGUIR INCENDIOS SINO QUE ESTOS NO OCURRAN
En dos de mis publicaciones anteriores estuve orientando sobre el tema de moda: los incendios en baterías de ion de litio.
EL DESAFÍO DE LOS INCENDIOS EN BATERÍAS ELECTRÍCAS
CUANDO TODOS LLORAN, EL MERCADO VENDE PAÑUELOS
El problema de los incendios en baterías no empieza cuando hay fuego, sino mucho antes. Empieza en cómo se fabrican las baterías, cómo se une el litio con el metal, cómo se conectan los terminales, qué tan fiable es esa costura que nadie ve y que tampoco debería fallar.
Por eso, más que nunca, mi mensaje sigue siendo el mismo: atacar el riesgo intrínseco de las baterías de litio, no las respuestas reactivas del mercado ante los hechos que ya están ocurriendo.
También lo dijimos: la industria está llena de soluciones apuradas, “vendiendo pañuelos mientras todos lloran”. Pero lo que realmente debería ocuparnos —y no abunda— es la inversión científica para resolver el origen del problema.
La solución no está en encapsular el fuego con líquidos especiales, no está en taparlo con mantas, ni en inundarlo con agua. Está en evitar que una celda entre en fuga térmica. Y eso se logra desde el diseño, desde el material, desde la unión. Desde el punto exacto donde la electricidad empieza a circular.
En ese sentido, pongo tan solo un ejemplo de lo que ahora mismo está haciendo EMERSON con su tecnología de soldadura ultrasónica, que es una mejora industrial prometedora en la que se obtiene la forma concreta de atacar el problema antes de que aparezca. Como ya lo habíamos dicho: no se trata de apagar incendios, sino de que nunca lleguen a tener el crecimiento descontrolado que hoy nos preocupa, para eso, el ensamblaje importa mucho más que la detección y extinción de un incendio.

Las nuevas técnicas que, por ejemplo, propone EMERSON, permiten unir 100 capas de foil sin dañarlas, crear contactos sin generar compuestos inestables, aplicar fuerza y vibración sin fundir el material. Es un tipo de soldadura que no quema y eso, en baterías que fallan por temperatura, hace la gran diferencia.
Esto no es el final de los incendios. Pero sí es el comienzo de una industria que empieza a entender que la seguridad no se terceriza a la detección temprana, a la extinción o a los bomberos. La seguridad se construye capa por capa y conexión por conexión.
Si el problema es un evento electroquímico complejo, entonces la solución también tiene que serlo.
