INCENDIOS EN VEHÍCULOS ELÉCTRICOS: ENTRE EL MIEDO, LA INNOVACIÓN Y EL VACÍO NORMATIVO
Los incendios en VE no son escenario del futuro: ya están ocurriendo y revelan una verdad incómoda para todos. Lo que parecía un avance en sostenibilidad ha traído nuevos retos de seguridad difíciles de tratar con herramientas del pasado.
EL NÚCLEO DEL PROBLEMA: LA FUGA TÉRMICA
A diferencia de un incendio vehicular convencional, el peligro en un VE no acaba cuando desaparecen las llamas. Las baterías, al entrar en thermal runaway, una reacción en cadena donde el calor de una celda afecta a las vecinas, generan más calor, gases y presión. El resultado: fuegos persistentes, gases inflamables, riesgo de explosión y posibilidad de reignición horas después.
¿QUÉ SE ESTÁ PROBANDO HOY?
El Fire Protection Research Foundation (FPRF) y el Fire Safety Research Institute (FSRI) publicaron en mayo de 2025 resultados preliminares sobre cuatro tácticas:
1. Agua sola: accesible, pero limitada. Enfría el exterior, pero no alcanza el núcleo térmico del paquete de baterías.
2. Agua con agente inyectado (como F-500 EA): mejora la absorción térmica, neutraliza vapores inflamables y se adhiere mejor a superficies calientes, pero implica métodos manuales.
3. Mantas ignífugas: eliminan la llama visible, pero pueden provocar acumulación de gases explosivos si no se monitorean.
4. Sistemas de ataque desde abajo: enfrían directamente el compartimento de baterías, pero requieren infraestructura adicional.
EL RIESGO MÁS SUBESTIMADO: LA ENERGÍA VARADA
Incluso tras extinguir el fuego y remolcar el vehículo, pueden quedar celdas activas con energía residual. Algunos cuerpos de bomberos en EE. UU. y Europa ya recomiendan aislar el vehículo en áreas ventiladas por 48 horas.
¿Y LA INFRAESTRUCTURA?
La infraestructura urbana actual no está preparada para incendios en VE. Los estacionamientos carecen de zonas de aislamiento post-incendio, no tienen detección de gases ni ventilación adecuada para eventos con alta carga térmica y emisiones químicas. Los sistemas de extinción existentes fueron diseñados para incendios convencionales, sin capacidad real sobre baterías encapsuladas. El parque vehicular eléctrico crece más rápido que la adaptación de nuestras edificaciones.
EL VACÍO NORMATIVO
Hoy no existe norma que aborde específicamente incendios en VE con base experimental sólida. Las recomendaciones actuales son fragmentadas y basadas más en experiencia que en ensayos.
¿QUÉ VIENE?
Las conclusiones finales de los estudios del FPRF y FSRI se presentarán en junio en la Conferencia NFPA Las Vegas. Pero ya estamos atrasados y el problema nos alcanzó antes que las respuestas. Nos quedamos dormidos, y las consecuencias de esta reacción tardía ya empezaron y seguirán afectándonos durante años.
Los incendios en VE no solo son un nuevo tipo de fuego: son un nuevo tipo de desafío.
