MÁS K PARA MEJOR CONTROL: ROCIADORES MÁS EFICIENTES PARA PARQUEOS CON AUTOS ELÉCTRICOS
Tras el lamentable incendio ocurrido en el sótano de Alcorcón (España), donde dos bomberos perdieron la vida, se abre una interrogante urgente: ¿qué ajustes técnicos podemos implementar en países que ya cuentan con infraestructura preventiva avanzada?
En el caso del Perú y muchas otras partes del mundo, los parqueos subterráneos ya están protegidos con rociadores automáticos. Esa es una ventaja estructural. Pero ¿es suficiente ante los nuevos riesgos que representan los vehículos eléctricos?

Una propuesta concreta y viable desde la ingeniería es: Incrementar el factor K de los rociadores en sótanos que ya están protegidos.
POR QUÉ ES VIABLE:
• En edificios altos, los sótanos reciben presiones hidráulicas sobredimensionadas por la diferencia de altura.
• Esto permite usar rociadores de mayor K (por ejemplo, de 5.6 a 8 o incluso 11.2 o 14.00) sin cambios de bombas, almacenamiento ni tuberías, ya que el mayor caudal se logra por incremento en la velocidad del flujo.
• Aunque la densidad mínima aumentó de 0.15 a 0.20 gpm/pie2, sigue siendo insuficiente para incendios de baterías de ion-litio, donde el HRR (Heat Release Rate) es más alto.
• Además, los sistemas ya tienen una hora de reserva de agua, pero lo más crítico ocurre en los primeros 20 o 30 minutos.
QUÉ GANAMOS:
• Mayor caudal inicial, sin obras mayores.
• Control más rápido del incendio en etapa temprana.
• Reducción del HRR, cuando más importa.
• Condiciones más seguras para los bomberos.
• Mejor sostenibilidad operativa.
Esto no invalida la norma, solo aprovecha el diseño y la infraestructura ya existente.
Países que apostaron por los rociadores en sótanos tienen una ventaja inicial enorme. ¿No es este el momento de adaptar nuestros diseños a la nueva realidad?
