¿CUÁNTO VA A DURAR ESTE INCENDIO?
Otra de las preguntas más comunes que los periodistas hacen durante una emergencia es: ¿Cuánto va a durar este incendio? Una pregunta que, aunque parece lógica, es también una de las más difíciles de responder con precisión. Y es que un incendio no tiene una duración estándar. Su comportamiento es tan dinámico y variable, que tratar de estimar cuánto tiempo permanecerá activo es prácticamente imposible.
La duración real de un incendio depende de numerosos factores interconectados, muchos de ellos no evidentes a simple vista. Entre ellos están: el tipo, cantidad y distribución del combustible, la geometría del espacio involucrado, las condiciones de ventilación, la ubicación del foco del incendio, la altura de techos y compartimentación del recinto, el estado de exposición de los materiales, el tiempo transcurrido desde la ignición hasta la llegada de los equipos de respuesta, la rapidez con la que las unidades de apoyo arriban al lugar, las condiciones del tránsito, la cantidad y disponibilidad de unidades operativas, la suficiencia del abastecimiento de agua, la presión hidráulica en las redes públicas, las interrupciones del flujo durante el ataque, la capacidad de alcance y penetración de los chorros sobre los focos activos, la cantidad de focos simultáneos, la facilidad o dificultad de acceso al área comprometida, la existencia de obstáculos estructurales o materiales peligrosos y la coordinación operativa en el lugar del siniestro.

Como puede observarse, pretender responder en el momento “cuánto va a durar un incendio” es más un ejercicio especulativo que técnico.
En todo caso, más que preguntarse “cuánto tiempo arderá el fuego”, habría que preguntarse: ¿Estamos preparados para evitar que se propague fuera de control?
Porque cuando los bomberos llegan, el fallo ya ocurrió, y desde ese momento el objetivo cambia a “contener, controlar y limitar el daño”.
Al final del día lo que quedará serán materiales calcinados, humeantes y retorcidos. Dicho esto, evitar que se destruyan los materiales afectados no es el verdadero objetivo de los bomberos, su misión es evitar que esas pérdidas se multipliquen, que el fuego alcance otras edificaciones o se propague más allá del área contenida.
LA VERDADERA DURACIÓN DE UN INCENDIO NO SE MIDE EN MINUTOS NI EN HORAS, SE MIDE EN CONSECUENCIAS. Y esas consecuencias dependen de qué tanto hicimos —o dejamos de hacer— antes de que empezara.
