LOS OCUPANTES EVACUAN POR DONDE ENTRARON
Cuando un ocupante decide evacuar un edificio, la ruta que elige con mayor frecuencia no es la más corta ni la que indican los carteles de salida, sino la que utilizó para entrar; ese comportamiento, documentado de manera consistente en la literatura sobre evacuación, tiene una base cognitiva clara y consecuencias directas sobre la efectividad de los sistemas de egreso diseñados bajo supuestos distintos.
Las personas están expuestas de manera continua a los carteles de salida de emergencia durante el uso cotidiano de un edificio, pero como esa información rara vez resulta funcionalmente relevante en condiciones normales, el cerebro aprende a filtrarla; durante una emergencia ese filtro persiste, y el ocupante que nunca ha necesitado usar una salida alternativa difícilmente recurrirá a ella en el momento en que más importa.
El SFPE Guide to Human Behavior in Fire señala que la familiaridad con el edificio opera como variable crítica en la respuesta de evacuación: los usuarios frecuentes, especialmente quienes han recibido entrenamiento y participado en simulacros, conocen las rutas alternativas y son capaces de usarlas con eficacia; los usuarios ocasionales dependen del personal y de la señalización, y su respuesta ante los sistemas de alarma tiende a ser más lenta y menos predecible.
El momento en que los carteles de salida adquieren relevancia real para un ocupante no entrenado es cuando su ruta habitual resulta impracticable por condiciones de humo, calor o congestión; en ese punto la señalización necesita ser suficientemente visible y contrastada para competir con el entorno alterado por el incendio, una exigencia que el diseño de muchos sistemas de señalización no contempla.
Esta dinámica tiene implicancias precisas para el diseño: un sistema de egreso que distribuye la carga de evacuación entre múltiples salidas asume que los ocupantes las usarán de manera proporcional, pero en ausencia de entrenamiento o de personal que dirija activamente el flujo esa distribución no ocurre, y la mayor parte de los ocupantes converge sobre un número reducido de rutas conocidas, generando congestionamiento donde el diseño preveía capacidad disponible.
La familiaridad con el edificio determina, en buena medida, si la geometría de egreso diseñada en planos se traduce en comportamiento real durante el incendio, y diseñar sin considerar ese factor es asumir que los ocupantes actuarán como el plano espera, no como la evidencia muestra.
Referencia: SFPE Guide to Human Behavior in Fire, 2ª Ed. (2019). Sec. 3.4: Familiarity with the Building.
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