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Comportamiento Humano

LA MAYORÍA DE LOS SOBREVIVIENTES CAMINÓ A TRAVÉS DEL HUMO PARA ESCAPAR

Un supuesto frecuente en los modelos de evacuación es que los ocupantes evitarán moverse a través de zonas con presencia de humo, redirigiendo su desplazamiento hacia rutas alternativas o deteniéndose ante la primera señal de visibilidad reducida; la evidencia empírica que recoge el SFPE Guide to Human Behavior in Fire contradice ese supuesto de manera sistemática, con datos provenientes de miles de sobrevivientes de incendios reales en distintos países y tipos de edificación.

En entrevistas realizadas en el Reino Unido con 2,193 personas involucradas en incidentes de incendio, el 60% declaró haberse desplazado a través del humo durante su evacuación; en una muestra paralela en Estados Unidos con 584 personas, ese porcentaje ascendió al 62,7%, con registros que incluyen casos en los que los ocupantes avanzaron distancias considerables con una visibilidad reportada inferior a 0,6 metros, el equivalente a dos pies.

El comportamiento de retroceso también está documentado: el 26% de la muestra británica decidió dar marcha atrás en algún momento de su evacuación a causa del humo, el calor o una combinación de ambos, mientras que en la muestra estadounidense ese porcentaje fue del 18,3%; la diferencia entre quienes avanzan y quienes retroceden no responde únicamente a las condiciones del entorno, sino también a la percepción de alternativas disponibles y al nivel de amenaza percibido en ese momento.

Este comportamiento ha sido documentado en incendios de referencia de distintas décadas y tipologías: el incendio del Hotel MGM Grand en 1980, el atentado del World Trade Center en 1993, la tragedia del mismo complejo en 2001, el incendio del edificio Cook County en 2003, el de la discoteca Station ese mismo año y diversos incendios en túneles, todos registraron ocupantes que se desplazaron a través del humo como parte de su proceso de evacuación.

Los gases narcóticos producidos por el incendio introducen una dimensión adicional: por encima del 20% de carboxihemoglobina en sangre comienzan a observarse efectos sobre la velocidad de procesamiento y respuesta, y en el rango de 30 a 40% aparecen confusión, desorientación y pérdida de juicio, factores que comprometen directamente la capacidad del ocupante para completar la evacuación; un caso clínico citado en la guía ilustra el mecanismo con precisión, con una víctima que fue encontrada inconsciente frente a la puerta de su apartamento con un nivel de COHb retroalculado de aproximadamente 25%, incapaz de completar el giro del pomo.

Para el ingeniero de protección contra incendios estos datos tienen una implicancia de diseño concreta: asumir que los ocupantes se detendrán ante el humo sobreestima la efectividad de las barreras de compartimentación como mecanismo de control del flujo de evacuación, y subestima el tiempo de exposición real al que los ocupantes pueden estar sometidos antes de alcanzar la seguridad, con las consecuencias que eso tiene sobre los cálculos de tenabilidad.

Referencia: SFPE Guide to Human Behavior in Fire, 2ª Ed. (2019). Sec. 4.2.6: Decision-making and Taking Protective Action.

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