LA INVESTIGACIÓN SOBRE COMPORTAMIENTO EN INCENDIOS SE RESUME EN VEINTIOCHO HECHOS
El capítulo 4 del SFPE Guide to Human Behavior in Fire cierra con una síntesis de los hallazgos más sólidos de la investigación empírica sobre comportamiento humano en incendios, formulados como hechos conductuales. Son afirmaciones respaldadas por décadas de estudios, entrevistas con sobrevivientes e investigación experimental, y constituyen la base sobre la que debe construirse cualquier análisis de egreso que aspire a reflejar lo que realmente ocurre.
Sobre la percepción y la atención: la exposición previa a falsas alarmas o simulacros frecuentes puede reducir la sensibilidad ante las señales de alarma; la habituación, el foco en otras tareas y el estrés reducen el campo perceptivo, de modo que no todas las señales disponibles son internalizadas; las deficiencias sensoriales y cognitivas pueden inhibir la percepción de señales; y el contenido y la claridad del mensaje importan: cuanto más claro y libre de jerga, más probable es que sea comprendido correctamente.
Sobre la evaluación de la amenaza: la precisión, la credibilidad, la consistencia y la intensidad de las señales afectan la evaluación de la situación y la percepción del riesgo; la autoridad de la fuente de información afecta su credibilidad percibida; el sesgo de normalidad y el sesgo de optimismo son frecuentes, es decir, las personas tienden a creer que nada serio está ocurriendo y que nada malo les ocurrirá a ellas; las acciones de la población circundante pueden influir en los procesos internos del individuo.
Sobre la toma de decisiones y las acciones protectoras: las personas tienden a satisfacer en lugar de optimizar, adoptando la primera solución suficientemente buena que encuentran; el compromiso previo con una actividad puede llevar al individuo a decidir no tomar acción protectora; las personas buscan información cuando esta es escasa o incompleta; las personas realizan acciones protectoras, como prepararse para moverse o ayudar a otros, antes de iniciar el movimiento hacia la salida, y esas acciones pueden continuar durante el movimiento.
Sobre el movimiento y las rutas: la apariencia de una ruta puede influir en su uso; la presencia de humo no siempre impide el uso de una ruta, pero sí puede influir en el movimiento a lo largo de ella; las personas se mueven hacia lo familiar, ya sean otras personas, lugares o cosas; las personas pueden reingresar a una estructura, especialmente si existe un vínculo emocional con ella o con sus ocupantes; la evacuación es un proceso social en el que los grupos tienden a formarse; las normas sociales previas al incendio sirven de base para las que se emplean durante el evento.
Sobre el comportamiento general: las personas se comportarán de manera racional y altruista; el pánico es infrecuente; las personas tienen capacidades distintas que influyen en las acciones que toman; el entrenamiento y la experiencia en eventos previos de incendio o evacuación pueden influir en la búsqueda y selección de acciones; y el entrenamiento puede aumentar la familiaridad con el uso de componentes y dispositivos, mejorando su utilización efectiva.
Estos veintiocho hechos no son principios teóricos: son el resultado destilado de la investigación empírica, y cualquier análisis de comportamiento humano en incendios que los contradiga sin justificación explícita está operando sobre supuestos que la evidencia no respalda.
Referencia: SFPE Guide to Human Behavior in Fire, 2ª Ed. (2019). Sec. 4.5: Summary: Behavioral Facts.
MATERIAL DE APOYO









