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Comportamiento Humano

EL CALOR INCAPACITA ANTES DE MATAR Y LOS TIEMPOS DE TOLERANCIA SON PRECISOS

El calor es el tercer agente de incapacitación en la secuencia típica de un incendio, después de la oscuración por humo y los irritantes, y actúa a través de tres mecanismos distintos con umbrales y tiempos de tolerancia bien definidos: el golpe de calor por exposición prolongada a ambientes calientes, las quemaduras cutáneas por exposición a flujos de calor radiante o convectivo, y el daño térmico al tracto respiratorio por inhalación de gases calientes.

El golpe de calor implica una elevación progresiva de la temperatura corporal central: incrementos por encima del valor normal de 37°C hasta aproximadamente 39°C están dentro del rango fisiológico; al alcanzar los 40°C la consciencia comienza a deteriorarse; por encima de 42,5°C el daño es irreversible y la situación es fatal si no se trata en minutos; este mecanismo opera con exposiciones de 15 minutos o más a temperaturas que, por sí solas, no causarían quemaduras.

Las quemaduras cutáneas tienen un umbral preciso: el dolor aparece cuando la temperatura de la piel a 0,1 mm de profundidad alcanza los 44,8°C; para calor radiante, el umbral de tolerancia propuesto es de 2,5 kW/m², por debajo del cual no se experimenta dolor independientemente del tiempo de exposición, mientras que a 2,5 kW/m² el dolor aparece en aproximadamente 30 a 60 segundos y las quemaduras siguen en segundos; este nivel de flujo radiante corresponde a una temperatura de la capa de humo caliente de aproximadamente 200°C.

Los tiempos de tolerancia al calor convectivo muestran una relación inversa con la temperatura: a 110°C de aire seco, el tiempo de tolerancia supera los 25 minutos; a 180°C, se reduce a 1 minuto; la humedad del aire es crítica, porque el vapor de agua a 100°C es capaz de causar quemaduras graves en todo el tracto respiratorio, incluyendo el pulmón profundo, mientras que el aire seco a temperaturas similares solo daña la laringe y la tráquea.

El daño al tracto respiratorio es el mecanismo más peligroso a largo plazo: la exposición a irritantes gaseosos calientes puede producir edema e inflamación pulmonar que se manifiesta entre 6 y 24 horas después de la exposición, lo que significa que un ocupante que logra escapar puede desarrollar insuficiencia respiratoria horas más tarde sin que hubiera signos inmediatos de incapacitación durante la evacuación.

Para el ingeniero de protección contra incendios, la implicancia es que el calor debe incorporarse al análisis de tenabilidad como variable independiente, con umbrales calculables y tiempos de tolerancia establecidos según temperatura y humedad; la diferencia entre calor seco y húmedo tiene consecuencias sobre el ASET que no pueden ignorarse en escenarios con rociadores o en incendios que involucran materiales con alto contenido de humedad.

Referencia: SFPE Guide to Human Behavior in Fire, 2ª Ed. (2019). Sec. 5.1.6: Heat.

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